Hace un mes que regresamos de nuestro viaje a estas tres ciudades (además de Karlovy Vary), y por fin….me he animado a escribir algo sobre ello.
Cuando se le pregunta a la gente que ha hecho este mismo viaje, qué ciudad le ha gustado más, casi todos tienen una favorita. Unos Praga….otros Viena….y otros Budapest. Yo, fráncamente, iba con la idea de que Praga me iba a gustar más…..pero la verdad….es que las tres ciudades me han encantado (cada una, de una forma diferente).
Praga no me sorprendió, porque ya me la imaginaba así…..con sus torres de agujas (que parecen sacadas de un cuento de princesas y dragones). La plaza del Ayuntamiento (donde podemos encontrar el famoso reloj astronómico), la Torre de la Pólvora, el puente de Carlos, la catedral de San Vito, el castillo, etc., forman un conjunto monumental admirable y que se puede visitar fácilmente en una sola jornada. Me quedé con ganas de ver Praga de noche, pero no pudo ser.
Viena es muy diferente (ya me lo habían avisado). Las fachadas de sus edificios están mucho más cuidadas. Visitamos el Palacio de Schonbrunn, con sus maravillosos jardines, donde por cierto, la gente podía hacer running. Del famoso “anillo” o “ring”, destacaría la variedad de edificios interesantes que en él se pueden encontrar: el Palacio de Hofburg, el edificio de la Ópera, los museos gemelos, el Parlamento (al puro estilo griego), el Ayuntamiento (que me fascinó, no sólo por su fachada, sino también por los “chirinquitos” que había en la plaza), la Votivkirche, etc. Por su supuesto, su catedral (hay un Zara justo al lado) es imponente, aunque su torre estaba siendo restaurada, y sus vidrieras, nos contaron, no son las originales, ya que éstas fueron destruidas por un incendio. También quisiera destacar la Hundertwasser Haus, que me empeñé especialmente en visitar, y que me encantó (me recordó a la arquitectura de Gaudí).
En Budapest, es casi obligatorio hacer un crucero nocturo por el Danubio. Las vistas son espectaculares, ya que han cuidado muchísimo la iluminación de los edificios. Me gustó mucho el Parlamento (que no tiene nada que envidiar al de Londres), el Puente de las Cadenas, el Bastión de los Pescadores (aunque estaba siendo parcialmente restaurado) y la Basílica de San Esteban (os recomiendo que subáis hasta la cúpula, porque las vistas son geniales). Es una pena que la iglesia de Matías estuviera cubierta por andamios. Unos compañeros de viaje estuvieron en unos baños termales…y contaban maravillas. Por último, y aunque sea una tontería, me gustaría haceros un comentario sobre un dulce que debe ser típico allí y que nos llamó poderosamente la atención. Lo compramos en el mismo puente de las cadenas, y se hacía sobre un molde cilíndrico de madera que, luego se ponía sobre unas brasas y se hacía girar. El olor te hacía flotar (como en los dibujos animados), y del sabor ya ni os cuento. Agradecería que si alguien sabe cómo se llama este dulce me hiciera un comentario en este post.
En fin…que os aconsejo que visitéis estas tres ciudades, porque merecen la pena.
A continuación, os muestro un video que he subido a Youtube con las fotografías del viaje. Espero que os guste.
Os dejamos nuestro diario de viaje de nuestra semana en Praga. A modo personal nos encanto mucho mas Viena que Praga. Viena nos parece más moderna
Que os sea muy util
http://www.unasemanaenpraga.com